12 de Octubre de 2009

Los mundos paralelos que David Thorpe lleva desarrollando desde mitad de los noventa incluyen dibujo, pintura, escultura, instalación, performance, textos en paredes y collage. Inventa mundos fantásticos, emplazados en paisajes sublimes, para comunidades altenativas imaginarias.
 
”Mi trabajo me ayuda a ver que todo es posible, que podemos trascender cualquier limitación.”
 
En sus obras vemos viviendas aparentemente futuristas en páramos alejados de la civilización. Los paisajes inmediatamente revelan referencias a artistas del siglo XIX como Caspar David Friedrich, o Albert Bierstadt y ofrecen una convincente re-interpretación de la mirada visionaria y sublime para el siglo XXI.
 
Laboriosamente construidos, los collages de Thorpe suelen llevar piezas de chapa, cortezas, cuero o flores secas; podemos ver diferentes niveles espaciales, desde papel de seda a materiales pesados, construyendo imágenes en las que la técnica y los materiales enlazan perfectamente con el contenido. Como él mismo apunta: Estas obras muestran cosas, pero podrían estar manufacturados por gente de estos mundos. Podrían ser el tipo de imágenes que se ven dentro de estos edificios.
 
Aquí dejo algunas imágenes de sus obras.
 

29 de Septiembre de 2009

Aquí dejo una nueva obra. Abrazos.
 

 

17 de Abril de 2009

Algo más se necesita para que ciertas cosas nos convenzan lo bastante para hacernos cambiar de actitud y de conducta. Eso es lo que hace el “lengaje onírico”. Su simbolismo tiene tanta energía psíquica que nos vemos obligados a prestarle atención
 
Carl G. Jung

 
Cuando me encuentro con una obra de Jesús Zurita siempre revivo sensaciones de la infancia. Muchas de ellas tienen que ver con los delirios que en más de una ocasión tuve, debidos a las altas fiebres. En aquellos fascinantes episodios daba lo mismo cerrar o abrir los ojos, todo estaba cargado de una extrañeza sensual y afligida. Eran breves iniciaciones al arte, momentos para especular con el sueño y la imagen. Puertas al otro mundo.
 
Cuando miraba los lienzos de Zurita en su reciente muestra en el CEART (Centro de Arte Tomás y Valiente), pensaba en Jung. Según él nadie puede interpretar nuestros sueños o las figuras derivadas de los mismos. La ambigüedad y la vagancia son parte de su expresión, por lo que nos guste o no, sólo nos queda percibirlas con la conciencia psíquica de la que están hechas: imaginación. De nada nos serviría intentar aprehenderlas mediante el mundo sensorial.
 
En su obra más reciente, titulada Destemplanza, Jesús Zurita opera en nuestro mundo racional, decapando mediante delgadas líneas, bloques oscuros, sudores fríos, dáimones, humos alquímicos, rocas o superficies irrealizables. La espacialidad de su pintura tensa lo geométrico y lo orgánico, delicadeza oriental escondida y síntesis conceptual. Conforme nos adentramos en sus cuadros “sospechamos” su mundo onírico y descubrimos el Poder de una obra sutil, arriesgada y de una densa carga simbólica.
 
No lo voy a negar: me fascina su pintura. En la inauguración además tuve la suerte de conocerle. Os recomiendo acercaros por su exposición, que estará abierta hasta el 17 de mayo.
 
CEART (Centro de Arte Tomás y Valiente)
Calle Leganés, 51.
Horario de las exposiciones:
De lunes a sábado de 10.00 a 14.00 horas y de 17.00 a 21.00 horas.
Domingos y festivos de 17.00 a 21.00 horas.
 
 

3 de Marzo de 2009

“Intento pintar como Velazquez, pero con la textura de la piel de un hipopotamo” – Francis Bacon
 

El pasado jueves pude disfrutar de la primera gran retrospectiva de Francis Bacon en España, que estará expuesta en el Museo del Prado hasta el 19 de abril, antes de viajar a Nueva York.
 
Organizada en colaboración con la Tate Britain de Londres y el Metropolitan de Nueva York, la exposición muestra setenta obras del pintor británico, desde las primeras hasta las más cercanas a su muerte en Madrid. Muchas de ellas son indiscutiblemente imágenes poderosas e imprescindibles del siglo XX, como El retrato del Papa Inocencio XX o Tríptico (1944), y la mayoría de sus últimos trabajos, menos conocidos (al menos para mí), tienen una fuerza visual y un dominio de la paleta magistrales. Merece la pena poder acercar la mirada a unos pocos centímetros de sus lienzos: chorreos, goteos de la pintura del pincel (o el bote), precisos y afilados brochazos..; el acertado montaje, que divide las obras por bloques temáticos-cronológicos, nos permite entrar también en su estudio e investigar entre sus fotomontajes y amontonados recortes de prensa.

 

Antes de terminar, dejo un pequeño fragmento de las conversaciones con David Sylvester, libro que recomiendo y en el cual se puede ahondar en la personalidad de Bacon

 
Cuando se habla de la violencia de la pintura, es algo que no tiene que ver nada con la violencia de la guerra. Es algo que se relaciona con la tentativa de reproducir la violencia de la propia realidad. Y la violencia de la realidad no es sólo la simple violencia a la que aludimos al decir que una rosa o cualquier otra cosa es violenta, sino también la de las sugerencias dentro de la imagen misma, que sólo puede transmitirse a través de la pintura. Cuando te miro sentado a la mesa frente a mí, no sólo te veo a ti, veo también toda una emanación relacionada con la personalidad y demás. Y trasladar todo eso a un cuadro, como me gustaría poder hacer en un retrato, significa que aparecería violencia en la pintura. Casi siempre vivimos a través de velos; una existencia velada. Y a veces pienso, cuando dicen que mi obra parece violenta, que quizás haya sido capaz en ocasiones de correr uno o dos de los velos, o de las cortinas.
 

31 de Octubre de 2008

Matthias Weischer es un pintor alemán jóven aunque ya conocido internacionalmente, cuya carrera está en pleno ascenso y que estos meses es noticia en nuestro país, pues el CAC Málaga expone sus obras más recientes, realizadas durante su estancia de un año en Villa Massimo (Roma), bajo el nombre Room with a view.
 
Las obras de Matthias Weischer usan la arquitectura para explorar las posibilidades de la ilusión espacial. Mezcla estampados obsesivos, contrasta zonas geométricas con total abstracción; sus detallados motivos decorativos son parte de un complejo proceso de capas que muestran un inquietante juego de planitud y tridimensionalidad.
 
Lo que me atrae de su pintura es una cierta improbabilidad en su construcción, una danza entre el gesto expresionista y un ordenado formalismo que realza el misterio latente de cada espacio.
 
Gracias a la beca Rolex, Weischer disfrutó de un año de apadrinamiento con el artista David Hockney. El vídeo que podéis ver en el link es muy interesante, ojalá se desarrollen iniciativas como ésta aquí (lo más parecido que conozco es ésto.

 

 

La muestra podrá visitarse del 19 de septiembre al 16 de noviembre en el Centro de Arte Contemporáneo de Málaga, de martes a domingos de 10 a 14 hs y de 17 a 21 hs.

25 de Julio de 2008

 

25 de Mayo de 2008

Thomas y Wiebke es el título del último proyecto de Ángel Masip, además de los nombres de quienes compartieron con él la captura de las imágenes. Estos escenarios, desconocidos y a la vez comunes para todos, nos devuelven a la búsqueda de una visión auténtica a través del paisaje, en la cual los recursos juegan en favor de transmitir la intensidad vivencial y emocional de cada lugar.
 
En esta búsqueda, las referencias al mundo del diseño de su obra anterior parecen reducirse. Pese a lo interesante de la propuesta, éstas podían leerse como una paradoja de la relación artificial que a veces los artistas tenemos con las imágenes que “manipulamos” (“un muro de ceros y unos”, como me gusta decir) y me hace pensar que quizás es inevitable, incluso para el más contemporáneo de los paisajistas, probar a deshacerse de artificios y construir a partir de la memoria más visceral. Esa en la que la fotografía se mezcla con la proyección del recuerdo del lugar y hace que ninguno de esos sitios vuelva a ser el mismo después de nuestra visita.
 

13 de Abril de 2008

Hoy traigo la obra de un artista británico cuya obra me interesa por su manera de acercarse al paisaje. Influenciado por conceptos post minimalistas generalmente aceptados por nuestro modo de vida y cultura, Blaise Drummond utiliza espacios arquitectónicos de van der Rohe o Le Corbusier como lugares para una existencia idealizada.
 
En sus obras se puede percibir esa ya tenue relación entre naturaleza y cultura, en la que ha desaparecido la generosidad natural y la vista se fija en lo que importa allí según nuestros patrones de modernidad. Campos de cricket, zonas de picnic, bosques y vistas panorámicas como parajes áridos, no exentos de belleza, donde cada elemento parece flotar en un equilibrio inestable.
 
La visión precisa y refinada de Blaise Drummond nos permite reflexionar acerca de nuestra artificial y procesada relación con nuestro entorno, siempre con una distante y gélida mirada hacia un nuevo comienzo.