La isla de los voraces

Camino por un desayuno que es un campo de golf, que es una isla, que es un jardín del edén donde la maleza de filigrana descubre tesoros de mentira.
 
Disfruto de un paseo con elipsis y apenas me doy cuenta, pero cada vez que retorno al sendero tengo un tamaño diferente, quizás si muerdo ese dónut vuelva a mi tamaño de siempre. ¿Pero quién lo desea? Mejor no resistirse y dejarse llevar por la fuerza de lo suave o esta pesadilla de azúcar.
 
Graciela García. Que el destino de las cosas se decida en lugares pequeños. 2009

 

Sobre esta entrada:

  1. Bellísimo tu último cuadro. Enhorabuena.

    09 / 01 / 19:53
  2. Gracias Ade. Ojalá te puedas pasar por la expo. Acabo de subir una nueva entrada con la invitación. Espero que estés bien. Un beso :)
    S*

    19 / 01 / 03:03

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