Archivo de Julio de 2008

El pasado miércoles una estantería repleta de material de pintura se desplomó, rompiendo el espacio por completo y casi cortando el aire con el sonido agudo y estrepitoso de cientos de cacharros golpeándose.
Algo extraño ocurrió durante aquellos dos o tres segundos; después yo y mi estudio nos convertimos en un papel en blanco porque nada parecía casual. Aquel montón de objetos arrojados contra el suelo no eran un inconveniente sino un rastro a seguir.
Algunas de las piezas en las que estoy metido estos últimos meses muestran grandes aglomeraciones de objetos. Montones de libros, cajas, comida y plantas, acumuladas a veces en espacios delicados. En el espacio donde trabajo siempre ha existido una fuerte necesidad de orden, constantemente quebrada por un profundo desagrado hacia la misma. Y debe ser así para mantener las correas tensas, los músculos tirantes. Pero nunca pensé en mi estudio como un ser vivo que adopta todos los días mis proyectos o deseos no siempre alcanzados, ni por supuesto que pudiera delatar algunos excesos.
El otro día mi estudio cogió su propio grafito y trazó un dibujo salvaje. Un ready made canalla que decidió no sólo el curso del día, sino el de algunas obras que pedían desde hace tiempo un atropello.
Las esculturas de Curro Ulzurrun. que pude disfrutar en su última exposición “Todo es aire” (acondicionado)” en galería Metta son construcciones a base de ramas, plumas, cartones, nidos de pájaro y demás materiales, que dibujan un mundo precariamente sutil, primitivo y orgánico.
En este característico equilibrio saltan las alegorías y metáforas de un modo inesperado y con mucho sentido del humor. Hay un fuerte sentido lírico enredado en cada pieza, y algo también motivador para todo el que cuide su lado creativo; quizás un soplido de fuente imaginativa inagotable que te lanza a la calle en búsqueda de ese objeto a la espera de un nuevo uso.
A continuación os dejo algunos de sus trabajos:


















